
En los estados Táchira, Carabobo y Lara, los ciudadanos han reportado un aumento en la duración de los cortes de electricidad, especialmente tras el anuncio de administración de carga. En Táchira, se registran interrupciones del servicio que pueden alcanzar hasta cuatro horas diarias y otras cuatro por la noche, y en ocasiones, la suspensión se extiende hasta seis horas.
Este fenómeno ha impactado diversos sectores económicos, afectando tanto a trabajadores independientes como a empresas de distintos tamaños. Los negocios de comida, por ejemplo, han visto mermada su productividad debido a la falta de refrigeración, lo que resultó en bajas ventas durante festividades como el Día de las Madres, ya que no pudieron satisfacer la demanda de los clientes.
Aunque algunos comerciantes cuentan con plantas eléctricas, la emisión continua de gases contamina el aire, afectando a las comunidades cercanas. Sin embargo, la dinámica escolar se mantiene normalmente tanto en colegios privados como públicos en este estado.
En Carabobo, las interrupciones oscilaron alrededor de cinco horas, con algunas áreas reportando cortes de hasta once horas. El gobernador Rafael Lacava aclaró que estos cortes no tienen relación directa con el plan de administración de carga, sino que responden a otras fallas. Se anunció que la gobernación y las alcaldías están trabajando para recaudar 1.300.000 dólares con el fin de mejorar y estabilizar el servicio eléctrico en la región, y esperan que los equipos necesarios lleguen en agosto.
Las instituciones educativas también han tenido que ajustar sus actividades, ya que los cortes eléctricos suelen venir acompañados de suspensiones en el suministro de agua.
En Lara, los cortes de electricidad superan las cuatro horas, y en ciertas áreas el servicio se interrumpe por hasta cinco horas y media. El sector transporte también enfrenta dificultades, especialmente para el abastecimiento de gas natural vehicular, lo que limita la operatividad del servicio de transporte para la población.
DCN/Agencias