
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ha comenzado la instalación del «Cable Submarino Internacional de Fibra Óptica Caribe-1», un proyecto que busca conectar el oriente de Venezuela con el resto del mundo.
El director de Conatel, Enrique Quintana Sifontes, destacó que este esfuerzo tiene como objetivo situar al país en una posición líder en el tráfico de internet. Según Quintana, la iniciativa es fruto de una exhaustiva planificación y negociaciones, y representa una colaboración estratégica entre el sector público y privado, involucra a varios operadores globales y busca abordar las dificultades técnicas que ha enfrentado el país en los últimos años.
El cable Caribe-1 tendrá un recorrido de 225 kilómetros, enlazando las localidades de Carúpano en el estado Sucre y Chaguaramas en Trinidad y Tobago. Esto ofrecerá una salida alternativa hacia el Atlántico y Europa.
Este sistema de comunicación contará con una capacidad de transmisión que superará los 500 Gbit/s por fibra, empleando un tendido fabricado con alta resistencia. Su diseño incluye la particularidad de no tener repetidores, lo que permite optimizar costos y proyectar una vida útil de al menos 25 años.
Conatel indica que esta implementación significará un aumento considerable en el ancho de banda disponible, tanto para el sector residencial como para áreas productivas, como la industria petrolera y gasífera del país.
DCN/Agencias