Larry Fink, CEO de BlackRock, compartió su perspectiva optimista sobre el potencial económico de Venezuela, relacionando la actual transformación política del país con un renovado interés por parte de inversionistas. Durante un panel en Nueva York, Fink señaló que ve “bastante potencial” para invertir en Venezuela, sugiriendo que la nación podría recuperar su antiguo esplendor.
De acuerdo con la información de Bloomberg, el interés por activos venezolanos ha venido en aumento desde el cambio de gobierno en enero, motivado por la administración de Donald Trump. Este nuevo contexto mejora las expectativas de diálogo sobre compromisos financieros internacionales.
La semana anterior, Estados Unidos permitió a Venezuela contratar asesores para iniciar negociaciones formales sobre su deuda, un paso considerado crucial para tratar los 60.000 millones de dólares en bonos que aún no han sido pagados.
Fink situó su análisis dentro de un contexto más amplio en América Latina, sugiriendo que la región está dejando atrás un periodo de “tiempo perdido” marcado por inestabilidad política y que ahora se percibe un “poco más de esperanza” en los mercados.
Además, mencionó que la creciente demanda global de infraestructura para inteligencia artificial (IA) ofrece oportunidades para economías ricas en recursos energéticos, desde energía solar hasta hidrocarburos. Aseguró que “la demanda está creciendo más rápido que la oferta”, lo que podría beneficiar a Brasil y otros países de la región.
En el mismo contexto, Bloomberg reportó que las bolsas de Brasil, Chile y México están cerca de alcanzar sus máximos históricos, reflejando la preferencia de los inversionistas por mercados menos afectados por tensiones geopolíticas y con alta exposición a materias primas esenciales para la tecnología. Esto, sumado a un nuevo orden político en Caracas y señales de apertura hacia la negociación de deuda, subraya la posibilidad de que Venezuela vuelva a captar la atención de grandes fondos internacionales.
DCN/Agencias