
El internacionalista Ángel Tortolero sostuvo que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) enfrenta una encrucijada respecto al diferendo limítrofe entre Venezuela y Guyana por el territorio Esequibo. Durante una entrevista en el programa «Al Aire» de VTV, subrayó que la única manera pacífica y legal de abordar esta controversia es a través del retorno a la mesa de negociaciones, en el marco del Acuerdo de Ginebra de 1966.
Tortolero explicó que la CIJ tiene dos opciones: ratificar el Laudo Arbitral de París de 1899, el cual Venezuela considera nulo y no vinculante, o reconocer el Acuerdo de Ginebra. En este último caso, Venezuela podría llevar a cabo todas las acciones diplomáticas necesarias para defender su soberanía, y plantear una agenda concreta de diálogo.
Destacó que Venezuela se encuentra dispuesta a dialogar y abrir un espacio para una agenda clara con Guyana. Además, mencionó la postura histórica de Venezuela, la cual ha sido reforzada por el expresidente Hugo Chávez, que siempre abogó por el diálogo y la colaboración en la explotación conjunta de recursos en beneficio de ambas naciones.
Asimismo, Tortolero enfatizó la importancia del sistema educativo en Venezuela para cultivar una conciencia patriótica en torno al Esequibo, señalando que tanto en escuelas como en universidades hay un enfoque activo en la defensa de este territorio como parte esencial de la identidad nacional.
El experto también señaló que el conflicto está influenciado por intereses corporativos, mencionando a la empresa Exxon Mobil, a la que acusó de financiar las acciones judiciales de Guyana, priorizando sus intereses geopolíticos y económicos sobre el respeto al derecho internacional.
En resumen, la CIJ debe tomar una decisión crucial en este diferendo, y la postura de Venezuela busca la negociación y el diálogo como vías para resolver la controversia sobre el Esequibo, reafirmando su soberanía y la integración de su identidad nacional en la defensa de este territorio.
DCN/Agencias