
Por Carlos José Méndez / Foto: @SeleVinotinto
La Vinotinto femenina sufrió una dura caída ante Colombia, perdiendo 2-1 en el estadio Pascual Guerrero de Cali, lo que le costó el liderato en la Liga de Naciones de Conmebol. Este revés se suma a una serie de errores defensivos que evitaron mantener la ventaja temprana lograda a los 10 minutos.
Un inicio esperanzador
Venezuela arribó al ‘clásico fronterizo’ con un invicto de cuatro partidos. Se presentó con un triunfo y un empate en sus visitas: venció a Paraguay en Asunción y empató sin goles en Quito ante Ecuador. Sin embargo, enfrentar a las colombianas, un rival fuerte en su casa, era un desafío mayor, ya que no conocen la derrota en competiciones oficiales desde la final de la Copa América 2022.
El encuentro comenzó favorable para la Vinotinto, con un golazo de Verónica Herrera, quien se metió de lleno al juego al sustituir a la lesionada Jennifer Giménez. Herrera logró conectar un cabezazo tras un tiro de esquina ejecutado por Deyna Castellanos, sorprendiendo a la portera rival, Katherine Tapia.
Desenlace amargo
Con la ventaja inicial, el reto era mantener el control. Sin embargo, las cafetaleras, lideradas por jugadoras como Linda Caicedo y Leicy Santos, intensificaron su ataque. Un penalti a favor de Colombia, convertido por Santos al minuto 22, igualó el marcador. Posteriormente, un error defensivo dejó a Gisela Robledo en una posición ideal para marcar el 2-1 definitivo en el minuto 80.
Cambio en la tabla
Con esta derrota, la Vinotinto descendió al tercer lugar de la clasificación, ahora con 8 puntos, mientras que Colombia y Argentina lideran con 10. Solo los dos primeros tendrán acceso directo al Mundial de Brasil 2027.
La selección tiene dos partidos cruciales a la vista: recibe a Argentina y Bolivia en el Metropolitano de Cabudare el 14 y 18 de abril, respectivamente. Ganar esos partidos es vital para escapar de la zona de repechaje y volver a la pelea por la clasificación directa al Mundial. La presión está en el aire, y el equipo deberá dar la talla en casa para mantener vivas sus esperanzas.
DCN/Agencias