
Un venezolano de 37 años, identificado como Kendris de Jesús Puche García, falleció repentinamente en Lehi, Utah, debido a un infarto fulminante mientras realizaba labores de jardinería. Según información proporcionada por su familia, no tenía antecedentes médicos conocidos que pudieran haberlo predispuesto a un evento de esta naturaleza.
Puche había emigrado a Estados Unidos hace tres años y se convirtió en el principal sustentador de su familia, que reside en Encontrados, estado Zulia. Ahí se encargaba de apoyar económicamente a su madre, una tía con condiciones especiales y sus cinco hijos, quienes ahora quedan huérfanos tras su inesperado deceso. Su hermana, Alicia, recordó a Kendris como una persona alegre, trabajadora y un padre ejemplar, subrayando el vacío emocional y financiero que deja su partida.
El hecho ha generado consternación entre sus compañeros de trabajo y seres cercanos, pues era conocido por su dedicación y solidaria. A pesar de que se mantenía activo físicamente gracias a su trabajo, su muerte fue imprevista. Los medios internacionales informaron que el infarto fue súbito, sin oportunidad de recibir ayuda médica.
La comunidad ha empezado a expresar su apoyo, ofreciendo mensajes de solidaridad y buscando formas de ayudar a la familia de Puche en Venezuela. Aunque todavía no se han definido los detalles sobre los actos funerarios, se espera que en los próximos días se den más información al respecto. La historia de Kendris Puche refleja la realidad de muchos migrantes venezolanos que trabajan arduamente en el exterior para mantener a sus familias en el país.
DCN/Agencias