Solicitan a la CIDH protección urgente para el abogado argentino Germán Giuliani, secuestrado por el régimen chavista en Venezuela.

La familia del abogado argentino Germán Darío Giuliani, junto con el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD), presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una solicitud de medidas cautelares. Denuncian que Giuliani se encuentra detenido y desaparecido en Venezuela desde mayo de 2025, bajo condiciones que consideran tortuosas, con aislamiento extremo y desaparición forzada.

La solicitud, presentada por el abogado Diego Hernán Armesto en representación de la esposa de Giuliani, María Virginia Rivero, sostiene que el Estado venezolano lo mantiene en una situación de «riesgo extremo» y en una prolongada incomunicación, violando sus derechos fundamentales.

El documento señala que Giuliani fue arrestado entre el 21 y el 23 de mayo de 2025 por la Guardia Nacional Bolivariana mientras navegaba en Anzoátegui. Su familia no tuvo noticias de él durante 12 días, lo que configura una desaparición forzada. El régimen venezolano luego lo acusó públicamente de terrorismo y narcotráfico, acusaciones que su familia niega y consideran parte de una campaña de propaganda.

En el escrito también se denuncia que Giuliani ha sufrido golpizas, interrogatorios forzados, aislamiento y falta de atención médica, además de condiciones de detención inadecuadas. Testimonios de Ramón Centeno, un periodista que compartió celda con él, relatan un panorama de torturas sistemáticas y amenazas de desaparición. Centeno menciona que en noviembre, Giuliani fue sometido a un castigo en un lugar conocido como “El Tigrito”, donde lo mantuvieron colgado y le arrojaron agua fría.

La familia afirma que no ha podido visitarlo, y las comunicaciones son breves y controladas. En las últimas llamadas, Giuliani se mostró «visiblemente angustiado» y con una voz al lado que censura sus comentarios.

El documento también resalta que su nacionalidad argentina representa un riesgo adicional, dada la hostilidad del régimen hacia el gobierno argentino y el uso de detenidos como herramientas de presión política. Hasta la liberación del gendarme Nahuel Gallo en marzo, Giuliani era el único argentino detenido en Venezuela, convirtiéndose en una «ficha de negociación».

Por ello, la familia y el FADD piden que la CIDH ordene al Estado venezolano informar sobre su paradero y estado de salud, garantizar su integridad física, permitir asistencia consular y cesar prácticas de tortura, así como avanzar en su liberación inmediata.

DCN/Agencias

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