La quema de gas natural en el norte de Monagas fue un tema destacado en la apertura de la asamblea de Asoquim, dada su repercusión económica, ambiental y productiva para el país.
El economista Richard Obuchi expuso un estudio revelador, señalando que Venezuela está perdiendo unos 1.100 millones de dólares al año por cada 1.000 millones de pies cúbicos de gas que se queman diariamente. En términos de producción petroquímica, esto significaría una pérdida de entre 11.000 y 15.000 millones de dólares anuales. Además, destacó que el volumen de gas sin aprovechar asciende a 2.000 millones de pies cúbicos diarios, lo que conlleva pérdidas estimadas entre 1.500 y 1.900 millones de dólares, variando con los precios internacionales del gas.
Por su parte, la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, participó en el conversatorio y tomó nota de las demandas del sector industrial sobre la necesidad de contar con un suministro estable de gas natural y electricidad. Informó que se están trabajando en proyectos para solucionar los “nudos críticos” del abastecimiento y que se han establecido alianzas estratégicas para recuperar el gas de venteo en Monagas, con el objetivo de incorporarlo al mercado interno y a la inyección en yacimientos.
El presidente de Asoquim, Reinaldo Gabaldón, planteó varias demandas para el sector, incluyendo la gestión ante el Departamento del Tesoro de EE. UU. para ampliar licencias al sector petroquímico, garantizar acceso a divisas y frenar importaciones sin aranceles. También solicitó protección arancelaria frente a países con los que Venezuela tiene acuerdos comerciales y pidió reformas a las leyes pertinentes para aumentar la participación del sector privado.
Con información de Petroguía.
DCN/Agencias