
La procesión de Jesús de la Divina Misericordia reunió a 100 mil marabinos
Este domingo 12 de abril, la ciudad de Maracaibo fue testigo de la vigésima novena edición de la procesión de Jesús de la Divina Misericordia, que congregó a aproximadamente 100 mil feligreses. La actividad comenzó en la Iglesia Nuestra Señora de La Consolación, ubicada en Bella Vista, y recorrió unas cinco kilómetros hasta llegar al parque Monumental “Ana María Campos” en el sector Grano de Oro.
La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo implementó un dispositivo de seguridad y puntos de hidratación a lo largo del recorrido, garantizando la tranquilidad de los asistentes. La misa se llevó a cabo al aire libre, oficiada por Monseñor José Luis Azuaje Ayala, Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Maracaibo, acompañado de las imágenes de Jesús de la Divina Misericordia y de la Virgen de Betania, que visitó la ciudad.
Durante su homilía, Monseñor Azuaje reflexionó sobre el concepto de paz, destacando que no solo es un saludo sino un don que debe residir en el corazón de cada creyente.
Al evento asistieron diversas autoridades, incluido el gobernador del Zulia, Luis Caldera, junto a su esposa, y el alcalde Giancarlo Di Martino, quien subrayó que la movilización es un símbolo de unidad y de compromiso con la ciudad.
José Luis Matheus, presidente de la Asociación María camino a Jesús, resaltó la cantidad de personas que se reconciliaron durante la celebración, informando de alrededor de 400 confesiones en la jornada del sábado y un número significativo el domingo.
Las voces de la comunidad resonaron a lo largo de la procesión. María Elena Hurtado, residente de Olegario Villalobos, expresó su gratitud por la salud y por el bienestar del país. Maritza Bohorquez, vecina de San Francisco, destacó su fe en Jesús para sanar su artrosis, mientras que Sol Delgado compartió su experiencia de fe a favor de su madre enferma.
Matilde Franco, de Santa Lucía, y su hermana Corina, compartieron que llevan 15 años asistiendo a esta celebración, guiadas por la fe y los agradecimientos hacia Jesús. Zulay Rodríguez, quien vive en Cecilio Acosta, manifestó su profunda gratitud por un milagro que experimentó tras una cirugía hace dos años, prometiendo regresar cada año.
La procesión no solo reafirma la fe de los marabinos, sino que también se convierte en un punto de encuentro para compartir esperanzas y agradecimientos en comunidad.
DCN/Agencias