
El Ministerio de Exteriores de Irán emitió un llamado el lunes a varios países de la región, incluyendo Bahréin, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania. La solicitud consiste en que cesen sus “actos internacionalmente ilícitos” al permitir que sus territorios sean utilizados por las fuerzas agresoras, refiriéndose a Estados Unidos y su colaboración con Israel en recientes operaciones militares.
El embajador iraní ante la ONU, Amir Said Iravani, envió una carta al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, Jamal Fares Alrowaiei. En el documento, Iravani exigió una indemnización por los daños materiales y morales sufridos por Irán debido a estos actos considerados ilícitos. También insistió en que los países mencionados deben poner fin a estas acciones e indirectamente acusarlos de participar en ataques armados ilegales.
Irán afirma haber proporcionado al Consejo de Seguridad información documentada sobre el uso del territorio de estos países para llevar a cabo ataques contra civiles en Irán. El embajador también rechazó la resolución 2817 (2026) del Consejo de Seguridad, que pide el cese inmediato de las agresiones en la región, argumentando que fue adoptada de manera injusta y no refleja la realidad del conflicto.
Iravani recordó que el 28 de febrero de 2026, Irán fue objeto de un ataque conjunto por parte de Estados Unidos e Israel, lo que considera una violación del Derecho Internacional. La misiva señala que los mencionados países han facilitado este tipo de agresiones, lo que, según Irán, los convierte en cómplices y les resta el derecho de invocar el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que se refiere al derecho a la legítima defensa.
Este intercambio de acusaciones refleja las crecientes tensiones en la región, donde las alianzas militares y los conflictos por disputas territoriales continúan afectando la estabilidad.
DCN/Agencias