
Teherán ha reafirmado este sábado que el control sobre el Estrecho de Ormuz ha cambiado de forma definitiva. Las autoridades iraníes señalan que la situación de esta arteria marítima se transformó tras el inicio de las ofensivas de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Abbas Goudarzi, vocero de la Presidencia del Parlamento, afirmó que el estrecho es ahora una «ventaja estratégica» que Irán defenderá militarmente, advirtiendo que ningún buque podrá transitar sin la autorización de la República Islámica. Además, el Legislativo está avanzando en normativas para imponer el cobro de aranceles de navegación en moneda local, el rial.
Esta postura representa lo que Irán considera un «nuevo orden regional» sin injerencias occidentales. Mohamad Baquer Qalibaf, presidente del Parlamento, sugirió en una entrevista con Al Yazira que la seguridad en la zona debe gestionarse a través de acuerdos bilaterales y multilaterales entre los países vecinos, excluyendo a Estados Unidos y Israel. Para Teherán, la estabilidad sostenible es posible solo si se eliminan los factores de inseguridad que asocian a las potencias extranjeras en el Golfo Pérsico.
A pesar de las restricciones, el tránsito por el estrecho ha registrado un leve aumento en las últimas horas debido a negociaciones directas. Por primera vez desde el inicio del conflicto, buques de bandera turca, francesa y japonesa han podido cruzar, además de cargueros de gas licuado con destino a India. Aunque las cifras siguen siendo bajas en comparación con los niveles anteriores a la guerra, el flujo de unos 13 buques desde el viernes indica que algunos países están comenzando a adaptarse a la nueva realidad impuesta por Irán para facilitar el paso de mercancías, consolidando así la posición de Teherán en el ámbito internacional.
La información fue publicada originalmente en El Informador Venezuela.
DCN/Agencias