Goldman Sachs reportó este lunes un beneficio de 5.400 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 18% en comparación con el año anterior, marcando su mejor desempeño trimestral en cinco años. Los ingresos subieron un 14%, alcanzando los 17.200 millones de dólares, impulsados en gran medida por el cierre de operaciones de fusiones y adquisiciones.
El banco destacó que el aumento en la actividad de M&A fue clave para sus resultados, siendo esta la tercera ocasión consecutiva que destaca esta actividad como factor determinante. David Solomon, el CEO de la entidad, describió el trimestre como «muy sólido», a pesar de un entorno de mercado más volátil y mencionó la necesidad de mantener una gestión disciplinada del riesgo debido a la complejidad del panorama geopolítico.
Las comisiones por banca de inversión crecieron un 48% en este trimestre, gracias al aumento en el volumen de fusiones y adquisiciones. Sin embargo, se observó un incremento en los gastos operativos, en parte por costos asociados a la actividad transaccional.
El desempeño en las áreas de negociación fue desigual: los ingresos de renta fija, divisas y materias primas cayeron, mientras que la negociación de renta variable mostró aumento. La volatilidad tras el ataque de fuerzas estadounidenses e israelíes a Irán, ocurrido el 28 de febrero, impactó la dinámica de varios activos, incluido el petróleo, aunque esta volatilidad no benefició de igual manera todas las divisiones.
A pesar de los sólidos resultados, las acciones de Goldman Sachs cayeron más de 4,5% en las operaciones previas a la apertura, impulsadas por el desempeño dispar de las áreas de negociación y la cautela señalada por la dirección sobre la creciente complejidad del entorno global.
DCN/Agencias