
Ciudad Guayana: Clamor de trabajadores de CVG Ferrominera Orinoco
En Ciudad Guayana, frente a la sede de la Inspectoría del Trabajo en Puerto Ordaz, los trabajadores de CVG Ferrominera Orinoco expresan su descontento no solo por salarios, sino por la dignidad que sienten perdida. Han transcurrido siete años sin respuesta del Estado, sumidos en lo que ellos llaman «silencio administrativo», lo que ha resultado en precariedad laboral, expedientes estancados y una burocracia que, según ellos, desgasta a los obreros.
Entre los afectados, destaca Héctor Delgado, quien ha luchado contra un sistema que considera antiobrero. Su situación es crítica, ya que su expediente desapareció entre Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz tras años de intentar obtener justicia. «Muchos fuimos despedidos sin un procedimiento legal», afirma, recordando la cacería laboral iniciada en 2015.
También está Yanrichar Rosas, Delegado de prevención, cuyo caso permanece sin resolución desde 2020. A pesar de las promesas de «inspectores ad hoc», las decisiones sobre su situación no llegan. Según él, «la justicia que tarda no es justicia».
Leiny Guerra, despedida en 2019 mientras amamantaba, es otro ejemplo de la deshumanización del sistema. La empresa le negó un adelanto de prestaciones para su salud, alegando falta de liquidez, mientras ella trataba de cuidar a su familia.
Los trabajadores denuncian un patrón de despidos injustificados que afecta a las empresas básicas de Guayana, afirmando que no son incidentes aislados. «Necesitamos nuestro trabajo para mantener a nuestras familias», claman, haciendo un llamado al Ministerio del Trabajo para que intervenga y ponga fin a la crisis que viven cientos de padres.
DCN/Agencias