Importaciones de autopartes chinas se han incrementado significativamente en Venezuela, donde el contexto fiscal favorece los productos foráneos en detrimento de la manufactura local. Según la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores, las importaciones desde China crecieron un 70% en los últimos cinco años.
Omar Bautista, presidente de esta cámara, señala que los proveedores chinos gozan de ventajas competitivas que afectan a la industria nacional. Indica que una porción considerable de estas importaciones entra sin pagar aranceles ni otros impuestos nacionales, incluido el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF). Por su parte, la producción local se ve lastrada por una carga fiscal elevada y opera solamente al 30% de su capacidad.
Bautista hizo un llamado al gobierno para que revise la política tributaria vigente en el sector, ya que considera que existe una competencia desleal. Mencionó que hay regulaciones que buscan fomentar la inclusión de partes nacionales en la producción automotriz, pero que no están siendo aplicadas.
En una entrevista con Fedecámaras Radio, destacó que las normativas publicadas en mayo del año anterior incluyen un requerimiento de 30% de contenido local para 2025 y 40% para 2026, lo que a su juicio no se está cumpliendo. Alertó que esta falta de implementación incrementa la dependencia de insumos importados.
El gremio enfatiza que la adhesión a estas regulaciones es vital para mantener la industria nacional en un mercado donde los productos chinos son cada vez más predominantes y la estructura de costos favorece a lo importado.
DCN/Agencias