
La Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae) y el Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (Inea) han comenzado una nueva jornada de investigación científica con el buque GC-24, enfocándose en la conservación de la biodiversidad marina del país. Este despliegue cuenta con tecnología de punta, empleando el Satélite Sucre (VRSS-2) y sensores multiespectrales para realizar validaciones de campo en tiempo real entre La Guaira y la Isla de Aves.
El equipo técnico trabaja con una agenda centrada en dos problemáticas principales: la acumulación de macroplásticos en los mares y el incremento del sargazo. Para abordar el primer tema, los investigadores utilizan plataformas experimentales a base de botellas PET, entrenando así a los satélites nacionales para identificar con precisión los desechos en el océano. Esto permitirá optimizar las actividades de recolección de basura marina.
Al mismo tiempo, se están desarrollando modelos de monitoreo espacial que ayudan a prever el movimiento del sargazo, lo que facilitará una planificación efectiva en la limpieza y resguardo de las costas venezolanas. La validación de datos en el campo es fundamental para asegurar que la información publicada por el VRSS-2 sea precisa, permitiendo que las instituciones estatales tomen decisiones adecuadas en pro de la preservación del ecosistema marino.
Esta actividad, que representa un avance técnico significativo, pone de manifiesto cómo la ciencia espacial puede aplicarse a la solución de problemas locales. El esfuerzo de investigación refleja el compromiso del Gobierno Nacional por consolidar a Venezuela como un referente en el uso de tecnologías aeroespaciales para proteger sus recursos naturales.
DCN/Agencias