
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes 23 de marzo que se ha ordenado “posponer todo ataque militar” contra las centrales eléctricas de Irán por un período de cinco días. Esta decisión surge tras un ultimátum de 48 horas dado a Teherán el sábado, en el que se exigía la reapertura del estrecho de Ormuz.
Trump comunicó que, gracias a “conversaciones muy buenas y constructivas” entre Estados Unidos e Irán en los últimos días, se ha decidido este aplazamiento. En sus redes sociales, destacó que el Departamento de Defensa ha sido instruido para suspender cualquier ataque militar contra las instalaciones energéticas iraníes, dependiendo del éxito de las negociaciones que continuarán durante la semana.
El ultimátum inicial de Trump advertía que, si Irán no reabría el estrecho de Ormuz, se producirían bombardeos a sus centrales eléctricas, con la amenaza de “una destrucción total”.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní manifestó el lunes que está “decidida a responder a cualquier amenaza”. En caso de que se lleven a cabo ataques por parte de Estados Unidos, se comprometió a atacar “las centrales del régimen ocupante (Israel)” y otras instalaciones en la región que apoyan a las bases estadounidenses.
Las autoridades iraníes informaron que más de 1.500 personas han muerto debido a las ofensivas de Israel y Estados Unidos, incluyendo a 210 niños. Sin embargo, la organización Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha reportado que el número de fallecidos supera los 3.000.
La situación en la región sigue siendo tensa y las conversaciones entre ambos países continúan en un intento por evitar un conflicto mayor.
DCN/Agencias