
Un mexicano de 19 años, identificado como Royer Pérez Jiménez, falleció en el Centro de Detención del Condado de Glades en Florida, bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). Este incidente, ocurrido el 16 de marzo, marca la decimotercera muerte en retenes migratorios en lo que va del año y la número 42 durante la administración de Donald Trump.
Royer fue encontrado «inconsciente» por un oficial, lo que llevó a la llamada de servicios médicos de emergencia. A pesar de los esfuerzos de reanimación, no se logró salvar su vida, según informó ICE en un comunicado. La agencia anunció que la causa oficial de su muerte está bajo investigación, aunque comunicó que se trató de un «supuesto suicidio.»
Familiares de otras víctimas y expertos forenses han expresado su escepticismo ante las afirmaciones de ICE. En enero, la agencia atribuyó muertes similares a «suicidios» de migrantes nicaragüenses y cubanos en el Centro de Detención de Fort Bliss, Texas.
Desde 2021, varios congresistas y organizaciones, como la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), han solicitado el cierre del Centro de Detención del Condado de Glades, alegando que los detenidos enfrentan violencia racista, abusos sexuales y negligencia médica.
ICE ha declarado estar «comprometido a garantizar que todos en su custodia permanezcan en ambientes seguros y humanos», y ha informado que el caso de Pérez Jiménez se reportó al Consulado de México.
Royer llegó a Estados Unidos en febrero de 2022 y fue deportado, regresando nuevamente antes de su detención el 22 de enero. En ese momento, enfrentaba cargos por «fraude por suplantación» de identidad y resistencia a la autoridad. Respondió negativamente a preguntas sobre problemas de salud conductual y posibles intenciones suicidas.
Investigadores como Austin Kochem, de la Universidad de Siracusa, han indicado que los decesos de migrantes bajo custodia de ICE se han incrementado en las últimas semanas, registrando uno cada cuatro días.
DCN/Agencias