Antonio Suárez, presidente de la Federación Nacional de Empleados Públicos (Fedeunep), señaló que el sistema de escalas salariales del sector público perdió su vigencia debido a que el salario mínimo no se ha ajustado en años. Esto impacta tanto el sueldo base como la progresión relacionada a la formación y experiencia laboral.
Suárez subrayó que cualquier iniciativa para mejorar los salarios debe ser “objetiva y responsable”. Advirtió que solicitar aumentos excesivos, como incrementos inmediatos de 300 dólares sin soporte fiscal, pondría en riesgo la sostenibilidad de los ingresos de los trabajadores.
“Lo que deseamos y consideramos justo para mejorar nuestra calidad de vida debe diferir de lo que se puede proponer de manera realista para asegurar que ese pedido sea viable”, expresó.
En vista de la lentitud en la reforma de las leyes laborales, Fedeunep propone un aumento inmediato de los bonos actuales —Guerra Económica y Cestaticket— para alinearlos con el costo de la canasta alimentaria. Este ajuste temporal se plantea mientras se establece un nuevo esquema de remuneración.
El dirigente enfatizó que el aumento salarial no debería estar supeditado a que los trabajadores acepten cambios en el régimen de prestaciones sociales o en el salario integral, puesto que esto podría obligar a los empleados a respaldar reformas no discutidas a fondo.
Suárez resaltó la relevancia del Foro de Diálogo Social, donde participan el Gobierno, Fedecámaras y centrales obreras, como un espacio crucial para definir indicadores y alcanzar acuerdos, haciendo hincapié en que el debate debe ser inclusivo y no restringido a un solo grupo.
DCN/Agencias