
Alberto News – Caracas, 11 de marzo del 2026. Este miércoles, José Antonio Kast fue juramentado como presidente de Chile en el Congreso Nacional, marcando un retorno de la ultraderecha al poder. La ceremonia contó con la presencia de parlamentarios de diversos partidos y varios jefes de Estado, incluyendo al rey Felipe VI de España y al presidente argentino Javier Milei.
Kast, exdiputado ultracatólico de 60 años, se convierte en el primer presidente de extrema derecha desde el retorno a la democracia en Chile. Durante el acto, la nueva presidenta del Senado, Paulina Nuñez, le impuso la banda presidencial y la medalla de O’Higgins, en un día que simboliza el fin del mandato del progresista Gabriel Boric.
Es notable que Kast es el primer mandatario en democracia en manifestar su apoyo a la dictadura de Augusto Pinochet, a diferencia de Sebastián Piñera, quien se opuso a la continuidad del régimen en el plebiscito de 1989.
Entre los líderes presentes se encontraban los presidentes de Ecuador, Bolivia, Panamá, Honduras, Costa Rica, Paraguay y Uruguay. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, canceló su participación a última hora, según medios brasileños, por la asistencia de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
También estuvo presente María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz.
Horas antes de la ceremonia, Kast se tomó una foto oficial con su gabinete de 24 ministros, mayoritariamente vinculados al sector privado y académico. Los ministros clave incluyen al economista Jorge Quiroz en Hacienda, a la exfiscal Trinidad Steinert en Seguridad Pública y a Claudio Alvarado en Interior.
Tras la juramentación, Kast ofrecerá un almuerzo a los dignatarios presentes y, en la tarde, llevará a cabo su primer acto oficial en una escuela de Santiago. A las 21:00 hora local, brindará su primer discurso como presidente desde La Moneda, donde expondrá las prioridades de su “Gobierno de emergencia”.
Kast, padre de nueve hijos y antiabortista, prometió enfocarse en la seguridad, la migración irregular y la economía, evitando la “batalla cultural” relacionada con derechos individuales y sexuales. Gobernará con el respaldo del Partido Republicano y la derecha tradicional, enfrentando un Parlamento dividido y sin mayores consensos.
DCN/Agencias