
Artículos sobre la situación en Líbano
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, declaró este jueves que su Gobierno está trabajando intensamente para evitar una guerra indeseada por los libaneses, quienes no han optado por este conflicto. Desde el inicio de los ataques israelíes, que se intensificaron hace más de diez días, se reportan cerca de 700 muertes, incluyendo 98 niños y 52 mujeres.
Salam, en un discurso transmitido por redes sociales, destacó que han estado alertando sobre las consecuencias de este conflicto que, según afirma, están tratando de prevenir. “La guerra no es lo que deseamos”, recalcó, enfatizando que Líbano no debería convertirse nuevamente en un campo de batalla para intereses externos.
Asimismo, comentó sobre la necesidad de diálogo para abordar la crisis actual. Recientemente, el presidente Joseph Aoun conversó con sus pares de Francia y Siria, quienes expresaron su apoyo a Beirut para limitar el poder de Hezbolá.
El primer ministro también subrayó la gravedad de la situación, haciendo un llamado a la prudencia y al respeto en el discurso público para evitar divisiones. Condenó el uso de lenguaje de odio y la incitación sectaria, argumentando que estas actitudes amenazan la cohesión social y la seguridad interna.
Salam mencionó la difusión de “información falsa” sobre deserciones en las Fuerzas Armadas libanesas, considerándolo un acto de difamación que pone en riesgo la unidad del Ejército. En respuesta a un informe sobre posibles deserciones si se utilizara la fuerza contra Hezbolá, reafirmó la importancia del papel del Ejército en la autoridad estatal.
El primer ministro también expresó su preocupación por los más de 800,000 desplazados debido al conflicto, quienes están sufriendo las consecuencias de una guerra que no eligieron. Reiteró su compromiso de recuperar el control sobre decisiones de guerra y paz.
En cuanto a las recientes víctimas de los ataques israelíes, el Ministerio de Sanidad de Líbano reportó la muerte de nueve personas, cinco de ellas menores, en un ataque en Arki, en el sur del país. La cifra total de muertos asciende a 687 desde el inicio de los enfrentamientos.
DCN/Agencias