
El miércoles, el crudo Brent se mantuvo estable en 81,40 dólares, en una jornada con menor volatilidad que las anteriores. El mercado se mostró atento a los eventos en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y su posible efecto en el suministro por el estrecho de Ormuz, un paso esencial para el comercio energético global.
El martes, el precio del crudo aumentó un 4,71%, superando los 85 dólares por barril, un nivel que no se veía desde julio de 2024. El lunes, la subida fue más marcada, alcanzando un 7,26%. En las primeras horas de ese día, el precio llegó a incrementar más del 13% tras la reacción inicial al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió ampliando el conflicto a otros países de la región.
Ante el riesgo de interrupciones en el flujo de crudo, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que su administración ofrecerá seguros de riesgo político a un costo razonable para las embarcaciones que transiten por el estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Sin embargo, la Casa Blanca no especificó plazos para garantizar la navegación en esa área. Su portavoz, Karoline Leavitt, mencionó que la Marina de Estados Unidos escoltaría los petroleros “cuando sea necesario”.
Por otro lado, el petróleo intermedio de Texas (WTI) también mostró un aumento significativo. Antes de la apertura oficial del mercado estadounidense, su precio subió un 3,95%, alcanzando los 77,61 dólares por barril.
DCN/Agencias