
El Gobierno de Nueva Esparta ha promulgado el Decreto E6-658, que reconoce a El carite (también conocido como Lancha Nueva Esparta) como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado. La iniciativa, impulsada por la gobernadora Marisel Velásquez, celebra los 100 años de esta obra creada por el cultor cochense Rafael González en 1926. Originalmente asociada a la actividad pesquera, hoy se considera un símbolo cultural y el segundo himno de la región.
Celmarys Velásquez, presidenta del Instituto de Cultura de la región, presentó un plan que busca devolver las festividades margariteñas a sus raíces, enfatizando que “no es solo un baile, es nuestra esencia marina”. La propuesta incluye varias iniciativas:
El carite va a la escuela: Iniciativa educativa destinada a todos los niveles desde inicial hasta media, con el fin de enseñar el valor histórico de la obra.
Rescate de festivales: Se planea revivir la tradición de grandes festivales folklóricos, recordando la época dorada de los años 70 y 80, cuando el estadio Nueva Esparta era un punto de referencia para estas manifestaciones.
Rutas de tradición: Enfocarse en estampas emblemáticas como La Burra de Maneiro y El Pájaro Guarandol.
Desde el municipio Villalba, en la isla de Coche, se subraya la lucha histórica de Rafael González por ser reconocido como el autor. Eido Córdoba, concejal de Coche, recordó su viaje a Caracas en 1953 para reivindicar su autoría tras ser citado como «anónimo» en los libros escolares. Córdoba destacó que este decreto representa un paso hacia la reparación de una deuda social e histórica con González, celebrando su legado junto a Margarita, Coche y Cubagua.
Además, el profesor Ramón Marval, director de Educación de la Gobernación, anunció que se presentará un anteproyecto de Cronistas Comunales para que cada comuna tenga su propio encargado de preservar la memoria local, colaborando con cronistas escolares y municipales.
El año jubilar de El carite se perfila como un espacio para el intercambio de ideas entre intelectuales, historiadores y el pueblo. Según el cronista Luis Marcano Boadas, se busca una “construcción colectiva” que enriquezca la relevancia de esta obra, que, a un siglo de su creación, sigue vibrando en el corazón de los neoespartanos.
DCN/Agencias