
El precio del petróleo Brent cayó drásticamente el martes, registrando un descenso del 11,28% para cerrar en 87,80 dólares en el mercado de futuros de Londres. Esta caída se produjo en un contexto de alta volatilidad y crecientes expectativas de distensión en Oriente Medio. Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, que mencionó que la guerra en Irán estaba casi «terminada», provocaron una reacción inmediata en el mercado.
Esta es la mayor baja diaria del crudo del mar del Norte desde 2022, con una pérdida de 11,16 dólares en comparación con el cierre anterior de 98,96 dólares, según datos del Intercontinental Exchange (ICE). Este retroceso contrasta fuertemente con el inicio de la semana, cuando el Brent llegó a acercarse a los 120 dólares por barril, niveles que no se veían desde los inicios del conflicto en Ucrania. En solo 24 horas, el crudo retrocedió más del 26,5%, reflejando la fragilidad del mercado ante cualquier señal geopolítica de alivio.
El martes, el Brent se desplomó aún más hasta alcanzar los 81,50 dólares, después de que se divulgara que un buque de la Armada estadounidense escoltaba un petrolero en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, al desmentirse esta información, el precio tuvo un ligero rebote, aunque la tendencia a la baja continuó.
El estrecho de Ormuz, controlado por Irán, es clave para el mercado energético global, ya que aproximadamente el 20% del flujo mundial de hidrocarburos transita por allí. La incertidumbre persiste, y el director ejecutivo de Aramco, Amin Nasser, indicó que la compañía podría habilitar el puerto de Yanbu, lo que permitiría exportar hasta 5 millones de barriles diarios por rutas alternativas, aliviando la presión sobre el suministro global.
DCN/Agencias