
Durante años, se ha sostenido que el consumo elevado de zanahorias mejora considerablemente la visión nocturna. Sin embargo, estudios científicos afirman que, aunque este vegetal es beneficioso para la salud, la creencia de que proporciona «superpoderes» a la vista es, en realidad, una estrategia de propaganda militar que ha perdurado a lo largo del tiempo.
La idea no surgió en un laboratorio, sino en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno del Reino Unido lanzó una campaña de desinformación con el fin de encubrir el desarrollo de una nueva tecnología: el radar de intercepción aérea. Para justificar la increíble capacidad nocturna de los pilotos británicos, como el famoso John «Ojos de Gato» Cunningham, se argumentó que su éxito se debía a una dieta rica en zanahorias. Esta táctica fue tan efectiva que no solo engañó a la inteligencia alemana, sino que también disparó el consumo de zanahorias entre la población civil británica.
Pese a que la historia de Cunningham es ficticia, las zanahorias tienen efectivamente propiedades beneficiosas, aunque con ciertas limitaciones. Expertos de Popular Science y oftalmólogos del Rush University Medical Center destacan algunos puntos clave:
Jonathan Rubenstein, jefe de oftalmología en el Rush University Medical Center, aclara que los beneficios son relevantes solo para aquellos con un consumo deficiente de vitamina A. “Para quienes ya tienen una dieta adecuada, no habrá mejoras en su capacidad visual”, afirma.
Así, aunque las zanahorias representan un importante aporte nutricional gracias a sus antioxidantes y vitaminas, la próxima vez que escuchemos que son claves para ver de noche, debemos recordar que se trata de un ejemplo de desinformación bélica eficaz que ha perdurado en el tiempo.
Información proporcionada por Caraota Digital.
DCN/Agencias