El Gobierno de México reafirmó que continuará brindando asistencia humanitaria a Cuba, a pesar de las tensiones comerciales y diplomáticas que se puedan presentar. Según el canciller Juan Ramón de la Fuente, esta política es parte de sus compromisos constitucionales y del derecho internacional, lo que incide en su posicionamiento comercial a nivel global.
Durante una reunión con diputados del partido gobernante, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), De la Fuente destacó que la ayuda humanitaria será proporcionada «donde sea requerida». Resaltó que principios como la cooperación internacional y el respeto por los derechos humanos hacen que México sea un socio fiable, incluso en contextos geopolíticos complicados.
El canciller explicó que la política exterior de México se basa en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, factores que también afectan la estabilidad en las relaciones económicas del país. Afirmó que la ayuda humanitaria es un elemento esencial de la diplomacia mexicana, subrayando que no se puede negar asistencia a naciones en situación de necesidad.
Estas declaraciones surgen tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la imposición de aranceles a aquellos países que envíen ayuda a Cuba, especialmente a los suministros energéticos de México, su principal proveedor. Esta decisión ha generado preocupación en los mercados y en el ámbito diplomático, ya que podría afectar los flujos comerciales en el Caribe.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó que este tipo de medidas podrían acentuar la crisis económica en Cuba y empeorar la situación humanitaria, aunque aseguró que México buscará maneras de mantener su política de solidaridad sin comprometer su estabilidad económica.
DCN/Agencias