El reverendo Jesse Jackson, destacado activista por los derechos civiles y ministro bautista, falleció este martes a los 84 años, según anunció su familia a través de un comunicado en Instagram. La familia informó que murió «rodeado de su familia» y no especificó las causas de su deceso.
En el comunicado, expresaron su tristeza y destacaron que Jackson fue un «líder servicial» no solo para ellos, sino también para «los oprimidos y marginados» a nivel global. Subrayaron su compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos, y su contribución al movimiento por la libertad y la dignidad.
Jackson fue un «incansable agente de cambio», alzando la voz de quienes no la tenían a lo largo de su trayectoria, que incluyó dos candidaturas presidenciales en los años 80 y la movilización de millones para el registro electoral. En 2017, reveló que padecía de Parkinson. Desde entonces, recibió tratamiento en Northwestern Medicine en Chicago durante al menos dos años antes de hacer público su diagnóstico.
A lo largo de su vida, Jackson dejó una huella significativa en la historia del activismo por los derechos civiles en Estados Unidos. En 1971 fundó la organización Operation PUSH tras presenciar el asesinato de su compañero Martin Luther King en Memphis. En 1996, su organización se fusionó con The National Rainbow Coalition, transformándose en la Rainbow PUSH Coalition, con el objetivo de defender y ganar derechos civiles. La organización se considera multirracial y busca el cambio social.
Jackson nació en Greenville, Carolina del Sur, y era hijo de una madre soltera. En noviembre de 2017, mencionó que enfrentaba dificultades para realizar sus actividades diarias, que se convirtieron en un «reto». Su legado perdura en los esfuerzos por la justicia y la igualdad a nivel mundial.
DCN/Agencias