
La muerte de Mauricio Aramayo, exdirector del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) y colaborador del presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira, ha conmocionado a Bolivia. El asesinato ocurrió el jueves por la noche en Tarija, donde Aramayo fue atacado a tiros mientras conducía su vehículo. Dos sujetos en una motocicleta se acercaron y dispararon al interior del automóvil, dejando el vehículo varado sobre un camellón.
Aramayo recibió atención médica de emergencia, pero falleció debido a la gravedad de sus heridas, según informes policiales. La policía boliviana activó el «Plan Z» para localizar a los responsables del ataque.
La vocera presidencial, Carla Faval, se pronunció en redes sociales, relacionando el crimen con amenazas que Aramayo había recibido por negarse a participar en actos de corrupción. Faval indicó que el exdirector había sido amenazado por no aceptar sobornos y había enfrentado a mafias en su labor en el Senasag. Destacó su valentía y compromiso con la legalidad, expresando su dolor por su muerte y asegurando que su crimen no quedará impune.
Mauricio Aramayo había mantenido una estrecha relación con Paz Pereira durante las elecciones generales de 2025, donde fue coordinador departamental del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Posteriormente, fue nombrado director departamental del Senasag, cargo que dejó semanas después para presentarse como candidato en las elecciones regionales programadas para marzo.
El fiscal departamental de Tarija, José Mogro, ha confirmado el asesinato y abierto una investigación para esclarecer el caso e identificar a los autores del crimen.
DCN/Agencias