
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como «Niño Guerrero», es el líder del Tren de Aragua, una poderosa organización criminal venezolana. Su paradero es un misterio desde que escapó de prisión hace años. La única pista relevante que se tiene fue su arresto en Barcelona, donde su hermano intentaba expandir las operaciones del grupo en Europa.
La Policía Nacional española, a través de su Comisaría General de Información, creó una unidad especializada para combatir grupos desestabilizadores como el Tren de Aragua. Este equipo monitorea a los líderes de la organización en Venezuela y estudia posibles repercusiones del cambio político en el país sobre sus actividades criminales. Según fuentes policiales, aunque no habrá consecuencias inmediatas, se espera que continúen con sus negociaciones de narcóticos.
La situación en Venezuela ha generado un éxodo significativo, especialmente hacia España. Este fenómeno es de interés para el Tren de Aragua, que busca captar a compatriotas en el extranjero. El miedo que tienen los venezolanos hacia la organización facilita su control sobre la comunidad.
A su vez, otras organizaciones criminales han reducido su actividad. Una de las más notorias en este momento es el Cártel de Jalisco Nueva Generación en España, que fue objeto de una operación policial reciente denominada "Operación Oyamel". En esta intervención, se confiscaron más de 1.800 kilos de cocaína y se detuvieron a varias personas.
Entre los nuevos actores en el radar policial se encuentra el Primeiro Comando da Capital, una fuente de preocupación debido a su creciente influencia desde Brasil. Muchos de sus miembros han huido a Portugal por razones de seguridad, lo que añade un nuevo nivel de alerta en las fronteras con España.
La Comisión General de Información también está atenta a grupos emergentes como los «Tiguerones» de Ecuador y otros colectivos que podrían intentar establecerse en el país.
Hasta la fecha, 16 miembros del Tren de Aragua han sido detenidos en España, aunque solo uno contaba con orden de extradición. Se ha identificado que estos narcotraficantes operan en células autónomas, diversificando sus actividades delictivas que incluyen narcotráfico y trata de personas.
Los agentes temen que el Tren de Aragua inicie actividades de extorsión mediante sicariato, un modus operandi que aún no se ha manifestado en España. A pesar de su discreción, la organización sigue activa y mantiene un control fuerte desde las sombras.
DCN/Agencias