
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) ha emitido una alerta sobre la presencia de concentraciones de polvo del Sahara en la región oriental del país. Según el boletín meteorológico publicado en Instagram, se espera que estas concentraciones, en cantidades leves, se desplacen gradualmente hacia la región central de Venezuela.
El Inameh señala que esta presencia de polvo limitará la formación significativa de nubosidad y reducirá la visibilidad horizontal en las áreas afectadas.
¿Qué es el polvo del Sahara?
Este fenómeno natural ocurre cuando los vientos alisios transportan partículas desde el desierto africano hacia América, siendo un evento habitual en Venezuela, especialmente entre los meses de junio y agosto. La llegada del polvo se manifiesta a través de cielos brumosos, con una disminución en la calidad del aire que afecta la visibilidad y contribuye a la formación de nubosidad.
Entre los efectos adversos del polvo del Sahara se destacan la reducción de las lluvias, afectando particularmente a la franja norte y central del país. También representa un riesgo a la salud, siendo perjudicial para personas con enfermedades respiratorias como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
¿Cómo protegerse del polvo del Sahara?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre la importancia de resguardarse en casa durante la presencia del polvo, siendo los adultos mayores, niños y embarazadas los más vulnerables. Ante este tipo de eventos, se recomienda el uso de mascarillas o tapabocas. Si no se dispone de uno, se puede utilizar un paño mojado cubriendo la nariz y la boca.
En caso de sentir cuerpos extraños en los ojos, la OMS sugiere lavarse con abundante agua potable, hervida o clorada, teniendo en cuenta también la higiene de las manos antes de este procedimiento.
Se destaca que el polvo del Sahara contiene diversos elementos, incluidos bacterias, mercurio, virus, hierro y pesticidas. Es frecuente que se reporten casos de gripe o alergias, que pueden ser provocados por el contacto con estas partículas de origen biológico.
DCN/Agencias