
El alcalde bolivariano de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, reafirmó su compromiso con la continuidad de la gestión municipal durante la segunda jornada de vigilia revolucionaria, que tuvo lugar en la Plaza Bolívar de la ciudad. En este evento, que busca exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, el alcalde manifestó: “No podemos permitir que se caiga la gestión, es fundamental. Aún en medio del dolor que sentimos como revolucionarios por el ataque a nuestro presidente, seguimos adelante”.
Di Martino subrayó la importancia de mantener el funcionamiento de los servicios públicos. Señaló que el país continúa avanzando, mencionando que este día se instaló un nuevo período legislativo y se juramentó a una revolucionaria en la presidencia encargada de la Asamblea Nacional.
Acerca de la participación de las parroquias en la vigilia, el alcalde destacó que las 18 parroquias de Maracaibo están unidas en una lucha firme. “Vemos a las comunas, a los consejos comunales, y a los líderes de cada sector, todos en resistencia. Confiamos en que el juez que lleva el caso de nuestro presidente no encontrará argumentos, y pronto lo tendremos de regreso en nuestro país”, afirmó.
La vigilia se mantiene como un espacio de encuentro y protesta, donde ciudadanos de diversas comunidades se agrupan para expresar su respaldo por la gestión del mandatario. En este contexto, el alcalde Di Martino reitera su postura de lucha y perseverancia en pro de los objetivos planteados por el gobierno.
La actividad en la Plaza Bolívar representa no solo una manifestación política, sino un punto de unidad entre distintos sectores de la población que hacen frente a las dificultades actuales. La movilización refleja un diálogo activo entre las autoridades locales y la ciudadanía en el marco de la situación política del país.
La vigilia continúa su curso, movilizando a la población hacia la demanda de liberación de sus líderes y el fortalecimiento de la gestión municipal en un contexto adverso, reafirmando el espíritu de resistencia en la región.
DCN/Agencias