
Estados Unidos confiscó este sábado un segundo buque petrolero que había salido de Venezuela, en el marco de las acciones implementadas por el expresidente Donald Trump contra los petroleros sancionados que transportan crudo venezolano. La operación fue llevada a cabo por la Guardia Costera, en coordinación con el Departamento de Guerra.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó la acción a través de un mensaje en X. En él, indicó: “En una acción antes del amanecer de esta mañana del 20 de diciembre, la Guardia Costera de Estados Unidos, con el apoyo del Departamento de Guerra, detuvo a un petrolero que estaba atracado por última vez en Venezuela. Estados Unidos continuará persiguiendo el movimiento ilícito de petróleo sancionado que se utiliza para financiar el narcoterrorismo en la región. Los encontraremos y los detendremos”.
Según reportó Bloomberg, el buque interceptado es un superpetrolero de propiedad china llamado Centuries, que navegaba bajo bandera panameña y transportaba hasta 2 millones de barriles de crudo venezolano. Esta es la segunda embarcación detenida en diciembre, y a diferencia del primer buque, denominado Skipper —incautado el 10 de diciembre—, el Centuries no estaba en listas de sanciones estadounidenses.
El Skipper había sido descrito por funcionarios estadounidenses como un “buque apátrida” vinculado a redes ilícitas de transporte de petróleo que financian organizaciones terroristas.
Esta acción forma parte de los esfuerzos de Estados Unidos por controlar el tráfico de petróleo venezolano y prevenir su uso para financiamiento de actividades ilegales.
DCN/Agencias