La presión sobre el costo de vida sigue afectando a millones de estadounidenses. Un análisis del Instituto del Bank of America indica que alrededor del 24% de los hogares en EE. UU. vive al día, destinando más del 95% de sus ingresos a cubrir gastos básicos como vivienda, transporte y alimentos.
El estudio, fundamentado en datos de numerosos clientes del banco, señala que una creciente parte de la población apenas logra satisfacer necesidades esenciales, sin posibilidad de ahorrar o disfrutar de actividades recreativas. Austin H., un trabajador de la construcción de 34 años, expresó su preocupación: “Tener 34 años y vivir de nómina en nómina sin ahorros… las cosas están bastante mal ahora mismo”.
El informe revela un panorama de economía en “K”, donde los ingresos altos continúan en aumento, en contraste con los hogares de bajos ingresos, que están perdiendo poder adquisitivo. Joe Wadford, economista del banco, comentó que el porcentaje de hogares de bajos ingresos que vive al día pasó del 27% al 29% entre 2023 y 2025.
Los salarios reales no mantienen el paso con la inflación. Los ingresos después de impuestos crecieron solo un 2% entre los hogares de ingresos medios, mientras que los de bajos ingresos solo aumentaron un 1%, a diferencia del 4% para los de mayores ingresos. Wadford resaltó que la brecha salarial es la más amplia desde 2016.
Señales de tensión financiera se hacen evidentes, incluida un aumento en la morosidad de préstamos automotrices, que llegó al 6,65%, el nivel más alto desde los años 90. Además, hay un incremento en quienes solo pagan el mínimo de sus tarjetas de crédito.
Estas condiciones podrían debilitar el consumo, un motor clave de la economía. Goldman Sachs estima entre un 20% y un 25% de probabilidad de que el desempleo suba en los próximos seis meses. Vanessa Jones, enfermera de 65 años, afirmó que el costo de vida es demasiado alto y que sus ahorros se han agotado.
DCN/Agencias