
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el espacio aéreo de Venezuela está "completamente cerrado" y pidió que se acate esta medida. El Gobierno de Nicolás Maduro respondió que esto representa una "amenaza colonialista" y criticó a Washington por intentar amenazar la soberanía venezolana.
La advertencia de Trump, emitida a través de su red social Truth Social, ocurre en un contexto de creciente tensión entre ambos países, marcado por un despliegue naval estadounidense en el Caribe, que incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford y cazas F-35, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Desde septiembre, se han reportado al menos 21 ataques contra embarcaciones en el Caribe, los cuales organizaciones de derechos humanos consideran posibles ejecuciones extrajudiciales.
El canciller venezolano, Yvan Gil, rechazó la medida y exigió respeto por la soberanía nacional, instando a la comunidad internacional a condenar lo que catalogó de "inmoral". A pesar de las declaraciones, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar seguía operando con normalidad, aunque con una notable reducción en el número de vuelos debido a cancelaciones por parte de importantes aerolíneas.
El 22 de noviembre, la FAA alertó a las aerolíneas sobre las condiciones de seguridad en el espacio aéreo venezolano, lo que llevó a varias cancelaciones de vuelos. Maduro dio un ultimátum para la reanudación de operaciones, que no fue cumplido, resultando en la revocación de concesiones de seis aerolíneas.
Cuba, por su parte, denunció interferencias electromagnéticas en el espacio aéreo de Venezuela, atribuyéndolas al aumento del dispositivo militar estadounidense en la región, mientras que el Gobierno estadounidense mantiene su posición sobre el narcotráfico vinculado a Maduro.
DCN/Agencias