Este lunes 17 de noviembre, la Unión Europea reafirmó la necesidad de establecer un precio al carbono en la COP30 que se realiza en Belém, Brasil. Esta postura responde a las críticas de China y otras naciones sobre su impuesto al carbono aplicado a las importaciones.
El impuesto sobre el carbono, una de las medidas ambientales de la UE, se ha convertido en un punto de tensión en las negociaciones climáticas de la ONU en Brasil. Wopke Hoekstra, comisario europeo de Clima, expresó ante los asistentes la importancia de avanzar en esta política con el mayor número posible de países y lo más pronto posible.
China, India y sus aliados están abogando por una resolución en la COP30 que se oponga a las barreras comerciales unilaterales, haciendo alusión al Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) que la UE implementa para productos con altas emisiones como el acero y el cemento. Desde 2023, el CBAM ha estado en fase de prueba y se prevé su aplicación completa en 2026.
La ONU ha advertido sobre el riesgo de obstruccionismo en estos días decisivos de la COP30, especialmente en temas clave como adaptación al cambio climático y finanzas. Simon Stiell, jefe del organismo para el cambio climático de la ONU, instó a los ministros a abordar rápidamente los asuntos más difíciles, subrayando que no hay tiempo para perder.
El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, también enfatizó la urgencia de buscar consensos ante la emergencia climática, señalando que cada fracción de grado adicional de calentamiento global pone en riesgo vidas. Actualmente, la negociación enfrenta bloqueos en tres temas principales, incluyendo la oposición a las barreras comerciales unilaterales y la necesidad de que los países aumenten sus compromisos climáticos.
DCN/Agencias