
En el distrito de San Miguel, Perú, un grupo de cuatro ancianos ejecutó un robo a una farmacia en plena luz del día, logrando llevarse más de 6.000 soles, equivalente a unos 1.700 dólares en productos dermatológicos. El suceso fue registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento, las cuales mostraron la ingeniosa táctica empleada por los delincuentes.
Durante el atraco, uno de los ancianos simuló un intenso dolor de espalda para distraer a la cajera. Mientras tanto, otro miembro del grupo se mantenía alerta, utilizando un par de llaves para comunicarse con sus compañeros sobre la presencia de posibles testigos. Esta coordinación les permitió operar con mayor eficacia, extrayendo los productos de las vitrinas sin despertar sospechas.
La maniobra delictiva fue inesperada y sorprendió a los presentes en el establecimiento. Los ancianos, que aparentaban ser inofensivos, demostraron que la astucia puede superar cualquier barrera de edad. El video de la cámara de seguridad refleja cómo, bajo la fachada de vulnerabilidad, llevaron a cabo su plan con precisión y calma.
El hecho ha generado atención tanto en los vecinos del área como en las redes sociales, donde la originalidad del método ha desatado una serie de reacciones. La actuación de este grupo ha puesto de manifiesto que el crimen puede manifestarse de formas inesperadas, independientemente de la edad de los implicados.
DCN/Agencias