
Un abeto de 27 metros llegó este jueves a la Plaza de San Pedro en el Vaticano para ser decorado como árbol de Navidad, marcando el inicio de las festividades. Este «abeto rojo» proviene de la provincia de Bolzano, en Trentino-Alto Adigio, y fue donado por los municipios de Lagundo y Ultimo.
Además, se instalará un Belén, proveniente de Nocera Superiore, en la provincia de Salerno, que incluirá elementos típicos de la región, como un baptisterio paleocristiano.
El obispo de Bolzano-Bressanone, monseñor Ivo Muser, aseguró que la tala del árbol fue un proceso planificado y respetuoso con el medio ambiente, ya que forma parte de un recambio natural de los árboles. Muser enfatizó que la acción es parte de una gestión forestal prudente que busca garantizar la salud del bosque y controlar su crecimiento.
El año pasado, la selección del abeto generó controversias en Italia, ya que se eligió un ejemplar con más de dos siglos de vida.
DCN/Agencias