
Alemania prepara un plan para potencial agresión rusa en la OTAN
Alemania ha desarrollado un «plan secreto» destinado a hacer frente a una posible agresión rusa en territorio de la OTAN, según informa el diario The Wall Street Journal (WSJ). Este plan contendría el despliegue de hasta 800.000 soldados alemanes, estadounidenses y de otros países de la OTAN hacia la línea del frente.
El documento clasificado, que abarca 1.200 páginas, fue confeccionado hace unos dos años y medio en un complejo militar en Berlín. Funcionarios han expresado preocupaciones sobre la posibilidad de que Rusia esté lista para atacar territorio de la OTAN para el año 2029.
Recientes incidentes de espionaje, sabotaje e incursiones aéreas en Europa, muchos atribuidos a Moscú, sugieren que un ataque podría ser inminente. Analistas advierten que un eventual acuerdo de paz en Ucrania podría permitir a Rusia fortalecer su capacidad para amenazar a miembros de la OTAN en Europa.
El plan detalla los puertos, ríos, ferrocarriles y carreteras que utilizarían las tropas, así como las estrategias para su abastecimiento y protección. Tim Stuchtey, director del Instituto de Sociedad y Seguridad de Brandeburgo, destacó que, en caso de enfrentamiento con Rusia, las tropas de la OTAN tendrían que cruzar Alemania, independientemente del lugar de inicio del conflicto.
Ante esta amenaza, Europa busca mejorar su resiliencia, no solo para resistir eventuales ataques, sino también como medida disuasoria. Un alto oficial militar confirmó que el objetivo es hacer evidente que un ataque no tendría éxito.
El año pasado, una maniobra reveló problemas en la infraestructura para el desplazamiento de vehículos militares hacia el este. A diferencia de la época de la Guerra Fría, la infraestructura actual no cumple con las necesidades para el transporte militar, y se estima que un 20 % de las autopistas y un 25 % de los puentes necesitan reformas.
Además, se calcularon inversiones de 15.000 millones de euros para modernizar puertos en el mar del Norte y el mar Báltico, de las cuales 3.000 millones estarían destinados a proyectos de doble uso de infraestructura.
DCN/Agencias