
¡Hola, amigos! Desde la perspectiva de un periodista venezolano, les traigo una noticia insólita desde la lejana San Petersburgo, Rusia. Resulta que unas abuelitas que se ganan la vida vendiendo sus verduras frescas en los mercaditos han decidido modernizarse y ahora aceptan pagos con tarjetas, criptomonedas y hasta estrellas de Telegram, la moneda virtual de esa popular aplicación de mensajería.
La semana pasada, una imagen de una de estas ancianas causando furor en redes sociales. En la foto, se la ve tranquila y sonriente, ofreciendo tomates, pepinos, setas y más hortalizas en plena calle. A su lado, un letrero llama la atención, anunciando que ya no solo acepta efectivo, sino también tarjetas Visa, MasterCard y el sistema ruso de transferencias rápidas, conocido como SBP. Pero eso no es todo: ¡también se puede pagar en bitcóin, ethereum o litecoin!
Este fenómeno de «digitalización extrema” ha dejado a muchos boquiabiertos, y ha generado una ola de comentarios en Twitter, donde los cibernautas no pueden creer cómo las abuelas, que tradicionalmente han estado asociadas con el trueque y el efectivo, se están sumando a la era digital.
Un usuario de Twitter expresó: “Las abuelitas en San Petersburgo ahora venden verduras a cambio de criptomonedas y estrellas de Telegram. Entiendo que estamos en una época de digitalización, pero ¿hasta este nivel?” Su reacción ha resonado con muchas personas que, al igual que él, sienten que la tecnología avanza a pasos agigantados.
Este caso no solo muestra cómo el comercio se adapta a la era moderna, sino que también resalta la resiliencia y capacidad de adaptación de nuestras abuelas a nuevas tendencias. Sin duda, una lección para todos: la economía puede cambiar, pero la ingratitud de los saberes tradicionales sigue vigente en cada esquina, ya sea en Caracas o en San Petersburgo. ¡Qué locura!
DCN/Agencias