Es tiempo de detener el deterioro. Por Juan D. Villa Romero

 

El Metro de Caracas, aún con las graves deficiencias que presenta al día de hoy, continúa siendo un sistema masivo de transporte que participa medianamente en la movilidad de las fuerzas sociales y económicas citadinas. He allí, la importancia de reimpulsarlo y transformarlo en lo que un día fue: Un sistema de transporte subterráneo seguro, confortable, puntual y libre de malas prácticas humanas.

Veo con suma preocupación la cadena de fallas que se suscitan a diario en el sistema de transporte subterráneo Metro de Caracas; motivado a la incompetencia e irresponsabilidad de quienes tienen el monopolio gubernamental. Fallas que van desde descarrilamientos hasta explosiones y cortos circuitos en los sistemas de zapatas colectoras.

El pasado 23 de septiembre en horas de la noche, ocurrió una explosión por cortocircuito en uno de los vagones de la estación Parque Carabobo. Esta situación, hizo que los usuarios reaccionaran intentando romper los vidrios de los vagones para tratar de salir. Destacando que los usuarios afrontaron una fuerte humareda que obligó al personal operativo a cerrar la estación.

Por otra parte, la tarde del día sábado 25 de septiembre pudimos observar estallidos, chispazos y una columna de humo que salía de un vagón posicionado en el andén 1 perteneciente a la estación Los Dos Caminos. La gente se vio obligada a abandonar los vagones corriendo, mientras que en la parte delantera del tren se observaba la explosión.

También vale la pena destacar, que en horas de la mañana del lunes 27 de septiembre se registraron fallas en la iluminación de la estación Plaza Venezuela y una posterior suspensión del transporte subterráneo.

Triste que la Línea 1 -una de las más frecuentadas- cuente solo con 10 trenes en las horas pico. Y ni hablar de la Línea 2, que solo opera con seis trenes, y la Línea 3, con apenas cuatro, según cifras que maneja la ONG Metro Comunidad.

Luego de narrar este duro panorama, quiero finalizar exhortando una vez más desde Unidad Visión Venezuela, a todos los actores vinculados con este tema, a caminar por la senda de la rectitud y apelar a la racionalidad en busca de solventar esta situación deplorable que vive nuestra ciudad capital.

La Línea 1 del Metro debe disponer de al menos 40 trenes, así como las líneas 2 y 4 deben de contar con una flota de 30 y la Línea 3 con 14 trenes; esto con la finalidad de que garanticen a los usuarios un mínimo de tres minutos de espera entre uno u otro tren.

Igualmente, llamo a la reflexión a todos quienes ejercen funciones de mando para que sean escuchados los planteamientos que hemos venido haciendo de manera reiterada en aras de evitar una desgracia mayor. Urge un plan de reingeniería coordinado y basado en la vía de las 3 E https://bit.ly/3zI2yIB que ha venido proponiendo nuestro secretario general, diputado Omar Ávila, siendo este el camino expedito para reimpulsar al Metro de Caracas hacia lo que un día fue y hacer de él “la gran solución para Caracas”.

El Metro de Caracas no es un lujo. Las ciudades modernas buscan la manera de incorporar estos sistemas de transporte para brindar comodidad a sus ciudadanos y disminuir la contaminación producida por vehículos de combustión. El Metro de Caracas debe ser recuperado y esa es una obligación del gobierno que echó para atrás el proceso de descentralización. Es tiempo de detener el deterioro.

 

Juan D. Villa Romero

@visionvenezuela @jdiegovillave

Juandiegovillaromero27@gmail.com

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