La UE acuerda una meta de reducción de emisiones de al menos el 55% para 2030

Eurodiputados y representantes de los países de la UE acordaron en la madrugada del miércoles una reducción de «al menos el 55%» en las emisiones netas de gas de efecto invernadero para 2030 en relación al nivel de 1990, en la víspera de la cumbre organizada por el presidente estadounidense, Joe Biden.

Este acuerdo, sellado al cabo de 14 horas de reuniones que terminaron al alba del miércoles, abre la puerta para que la UE logre una reducción de hasta 57% de las emisiones, en comparación con 1990, teniendo en cuenta el compromiso de la Comisión Europea de desarrollar “sumideros naturales de carbono”, como bosques y prados.

El entendimiento será ahora incorporado a una Ley de Clima para toda la UE, actualmente en preparación.

Joao Pedro Matos Fernandes, ministro de Medio Ambiente de Portugal -país que ocupa la presidencia rotatoria de la UE- dijo en una conferencia de prensa que el acuerdo sellado constituye “una fuerte señal al mundo” de la determinación europea.

La formulación del objetivo es el resultado de una delicada negociación diplomática para acercar las posiciones de los países de la UE, que en noviembre pasado acordaron una reducción neta de 55%, y el Parlamento Europeo, que defendía una caída en el volumen de emisiones de por lo menos 60%.

La UE deseaba alcanzar un acuerdo que pueda presentar ante la cumbre global virtual sobre clima, que se realizará a partir del jueves, convocada por Biden y en la que ya confirmaron participación, entre otros, los presidente de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin.

Cómo influyen los gases de efecto invernadero en el calentamiento global?

En esa cumbre, se espera que Estados Unidos presente sus propias metas de reducción de emisiones para 2030.

Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea, saludó este miércoles el acuerdo que definió como “un momento histórico para la UE”, porque “refuerza nuestra posición en el mundo como líderes en la lucha contra la crisis climática”.

“Compromiso ambicioso”

El presidente del Comité de Medio Ambiente en el Parlamento Europeo, el eurodiputado liberal Pascal Canfin, señaló que “el Parlamento estaba obviamente dispuesto a ir aún más lejos, pero el compromiso alcanzado es ambicioso”.

El objetivo del acuerdo es una reducción neta de las emisiones, es decir, tener en cuenta la compensación de las emisiones de CO2 por los sumideros naturales de carbono.

Sin embargo, ONG ambientalistas señalan que tal mecanismo incluye el riesgo de reducir así mecánicamente el recorte real necesario en los sectores más contaminantes.

Canfin hizo referencia a esta inquietud al comentar con AFP que “hemos limitado la proporción de sumideros de carbono que se pueden contabilizar en la meta de 2030. Esto nos permite sancionar una reducción bruta del 53% y subir a una reducción del 57% al integrar el compromiso de la Comisión de aumentar los sumideros”.

No obstante, apuntó Canfin, “establecer una meta es algo bueno, pero posteriormente hay que ordenar la legislación”, y seguramente se volverá a ver la acción de los grupos de intereses de cada sector económico.

“Lejos de ser ideal”

Pero no todos estaban este miércoles satisfechos con el resultado del acuerdo.

“La ley climática no está a la altura de sus ambiciones. En términos reales, esto es solo una reducción del 52,8%. No es el ‘Pacto Verde’ que necesita la UE (…) y es insuficiente con respecto al Acuerdo de París”, apuntó el eurodiputado verde alemán Michael Bloss.

Kelsey Perlman, de la ONG Fern, apuntó que “persiste una gran incertidumbre sobre los bosques (…) La revisión de las políticas sobre el uso de la tierra tendrá que ser considerablemente más ambiciosa”.

En su visión, el acuerdo está “lejos de ser ideal”, aunque admitió que “muestra claramente lo que cada sector económico debe hacer”.

Por su parte, el eurodiputado alemán de derecha Peter Liese destacó que “el objetivo de la neutralidad de carbono para 2050 será legalmente vinculante”.

Además, varios eurodiputados lamentaron que el objetivo de la neutralidad de carbono se aplique colectivamente a toda la UE, pero no a cada estado individualmente, al contrario de lo que quería el Parlamento.

Una línea roja para parte de los Veintisiete, incluida Polonia, todavía muy dependiente del carbón.

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lea también

Le puede interesar además

Loading...

Tu opinión vale...