Jetón. Por Marlon S Jiménez García (@marjimgar)

La realidad venezolana es dantesca, dramática, espeluznante y si no hay CAMBIO DE GOBIERNO en el 2021 las cosas se agravarán; lo digo porque está relacionada, nada más y nada menos que con la muerte, eso lo vengo diciendo y escribiendo desde hace mucho tiempo. Los enfermos por el COVID 19, son una vergüenza nacional, da tristeza y angustia ver a los familiares de los pacientes que con esta enfermedad  llegan a nuestros hospitales públicos, de cómo tienen que apelar a la solidaridad de la población para poder, de alguna manera, comprar “todo” lo que estos necesitan para poder vencer esta patología (creada por los comunistas chinos) y en la mayoría de los casos es la muerte (+ del 70%) la que sale vencedora; el régimen procubano cada vez que da las cifras del contagio, es el hazmerreír del mundo, hay una carencia absoluta de SILOGISMO en esos resultados. Las muertes de los neonatos en los hospitales públicos son alarmantes, las cifras así lo determinan, de cada 10 recién nacidos, entre un 60 y 70% se complican y llegan a morir, porque hay una inexistencia total de los medicamentos y de los equipos que se necesitan para salvarle la vida (cifras dadas por los dirigentes de los gremios de la salud, presentadas en la OEA y en las instituciones internacionales relacionadas con la defensa de los DDHH); asimismo, ocurre con los enfermos renales, diabéticos y con la población de la tercera edad.

Otro problema que agudiza los índices de muerte es el “hambre”, por la imposibilidad de poder adquirir los productos fundamentales para la dieta diaria, ésta cada vez se acentúa más y lo poco que se logra conseguir cuesta un “ojo de la cara” ya que la hiperinflación (la más alta y siniestra del mundo) corroe en incrementos decrecientes el mísero salario que se obtiene de una relación de trabajo. Las familias que logran “medio paliar” la situación es por las remesas que les envían sus familiares, que se fueron huyendo del desmadre causado por la pandilla de delincuentes que asaltaron el poder, incluida la FANB, su alto mando militar.

Todo esto en su conjunto, crea de ipso facto problemas de calidad de vida, angustia y desesperación; vemos como nuestras familias sufren por los más débiles que la constituye como tal: los niños y ancianos. Esto ha provocado la diáspora más grande que ha tenido nuestro país y la del continente en toda su historia, y según los expertos, en el 2021 será creciente en porcentajes muy preocupantes y de “alerta roja” para el conjunto de los países que los acogen, y todo ello por la supervivencia y para contrarrestar de alguna manera la “muerte” como filosofía de vida del comunismo.

El JETÓN, asesorado a la perfección por los destructores y parásitos, como son los comunistas de Cuba sigue jugando al engaño y a la mentira permanente, como buen JETÓN que es. Todos los años, desde 2014 “jetonea” con la economía de nuestro país, siempre dice: ahora sí, responderá al clamor social que exige un cambio que esté inequívocamente relacionado con su calidad de vida. Él y su régimen no es culpable de nada; es la guerra económica de EE. UU, es la OEA, es el GRUPO DE LIMA, es la Unión Europea, es la oposición pitiyanqui y anti patriota, es la AN (único poder del Estado legítimo), es Uribe, es la ONU y la Oficina de DD. HH, y es la comunidad internacional que reclama al JETÓN y su régimen la democratización del país. La verdad, verdadera, es que el país más rico del mundo cayó en manos de una “cofradía de bribones”, de delincuentes, formados bajo la esencia de SATÁN, con el amparo del sincretismo religioso de los Castro; que hicieron del régimen una manera “macabra y maldita” de acción en todo el ejercicio de sus actividades; de allí el resultado. La sociedad internacional no entiende como un país como Venezuela, que fue ejemplo a seguir para el mundo en general, desde el punto de vista estructural, con una economía galopante y de primer mundo, que llegó a ser el país con el mayor presupuesto PER CAPITA del mundo y que lo convirtió, de hecho, en un país verdaderamente rico, aún más, de muchos de los que hoy forman parte del G20; esté HOY en estas condiciones de precariedad y de miseria y tengan a su noble pueblo “huyendo” por el mundo en búsqueda de un mejor vivir para ellos, su familia y para aquellos que se quedan, prácticamente a merced de lo que la PODREDUMBRE que está en el poder, le pueda ofrecer en caridad a través de las misiones de control, que al mejor estilo cubano realizan. 

¿Qué podemos esperar del JETÓN en este 2021? Les voy a dar mi respuesta. NADA. El “comandante eternamente enterrado” ni el JETÓN en 21 años, que tienen en el poder, no han podido enderezar el rumbo de la economía. Todo lo que han hecho con las  reconversiones monetarias (imagínense mis lectores, que es lo único que han hecho en base a la ciencia económica y supuestamente “dizque” viene otra), hundió mucho más a los que menos tienen; es decir aceleró el hambre y la muerte, y todo lo que se haga sin tener conocimiento de los aspectos fundamentales de la economía: el aumento a precios internacionales de la gasolina por la quiebra de PDVSA (en la IV república fue la empresa más sólida y eficaz en su ramo del continente); el aumento del IVA, que supuestamente van a realizar, le propinan a estos, al pueblo en general, un golpe mortal al hígado que le quita toda oportunidad de mejora en calidad de vida, ya que la incidencia es directa en la movilidad social; los controles de los precios de los productos de la dieta diaria, sin ningún incentivo al productor, limita, restringe y evita toda posibilidad de producción que es la consecuencia directa de políticas económicas comunistas; es decir, el JETÓN lo que si hará en el 2021, es seguir aplicando la cartilla vivida durante  más de 50 años por el pueblo cubano y allí están plasmadas sus consecuencias. Con el JETÓN en el gobierno no hay esperanza de cambio y eso es lo MÁS GRAVE. Ante esta insolente gestión del JETÓN y del comunismo, tenemos el sagrado deber de decir ¡BASTA YA!, y que la oposición entienda de una vez, O NOS UNIMOS O NOS SEGUIREMOS JODIENDO y ¿quién sabe hasta cuándo? Tenemos que recordar siempre (y no me cansaré de decirlo) la frase que dijo PERICLES, político ateniense, fundador de lo que hoy conocemos como DEMOCRACIA: “El hombre que no se preocupe por la cosa pública, no se le puede llamar pasivo, sino inútil”.

 

Marlon S Jiménez García

Marjimgar54@hotmail.com

@marjimgar

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