Los escalofriantes detalles del asesinato de “Franklin Masacre”

Franklin Paúl Hernández Quezada (45), conocido como Franklin Masacre, Viruviru o Franklin La Guaria, acusado de ser el autor de múltiples homicidios y pran de la Penitenciaría General de Venezuela (PGV), ubicada en San Juan de Los Morros, vino a caer en suelo larense.

El hombre que al mencionarlo causaba miedo, murió en manos de sus propios compañeros tras recibir 68 puñaladas en su humanidad. Rostro, cuello, espalda, costado y pecho, tenía las heridas, la mayoría concentradas en su torso. Tenía algunas pequeñas y otras alargadas, para ello fueron utilizadas varios tipos de armas blancas, se presume que las fabricadas por los mismos internos y se cree que el trabajo fue de varios, por órdenes de El Francés, quien ahora es el líder del motín en Fénix.

Franklin Masacre aún tenía estatus dentro del penal, quería mandar, pero las viejas rencillas y el querer ser un líder le costó la vida, murió “dentro de sus leyes”, como mencionó en una ocasión que prefería hacerlo.

Este líder negativo comenzó su carrera delictiva a corta edad, pero fue a los 24 años, cuando fue detenido por primera vez por el delito de lesiones personales y un año más tarde asesinó a un hombre, la extinción de la pena logró que fuera dejado en libertad. El 2 de marzo del año 2003, Franklin Masacre fue capturado por asesinar y robar a un apostador que salía de un local de remate de caballos. En esa ocasión fue juzgado por homicidio, robo a mano armada, resistirse a la autoridad y posesión ilegal de arma de fuego. Por ello estuvo preso en la PGV.

Según los registros policiales regresó a Vargas y formó una banda de al menos 15 miembros, dedicados al secuestro, robo y extorsión.

En el 2015 su nombre salió a relucir entre los funcionarios convirtiéndose en uno de los hombres más buscados y se desplegó la Operación de Liberación del Pueblo (OLP) para dar con él, por lo que Franklin Masacre se fue a refugiar a la PGV, allí llegó y luego de algunos movimientos se convirtió en el pran del penal. Según los relatos de los mismos reos, fue uno de los más sanguinarios, aquellos que no pagaban las causas, o no cumplían con sus órdenes, podían ser asesinados o los castigaban y para ello les mutilaban dedos, brazos y piernas.

Según reseñaron medios del estado Guárico, entre 2014 y 2016 se redujo la cantidad de reos dentro de la PGV, debido a beneficios otorgados, por lo que el pago de la causa se había reducido y el mantenimiento del penal era costoso, por ello Franklin Masacre en agosto del 2016, protagonizó un secuestro masivo, de 42 trabajadores del penal e hizo su petición: el Ministerio para Servicios Penitenciarios debía transferir de otros centros a unos 2 mil privados de libertad, para que comenzaran a pagarle “la causa”.

De acuerdo a datos suministrados por el Observatorio Venezolano de Prisiones, las autoridades cedieron a la petición del pran, aunque sin anuncio oficial. Tras 23 días de secuestro los trabajadores fueron liberados y comenzaron a llegar a la PGV reos de diversos centros de reclusión del país.

En octubre se registró el robo de 84 granadas del Fuerte Conopoima, ubicado en San Juan de Los Morros. Informes indicaron que estarían en el interior de la cárcel, por lo que se organizó una requisa general. Ante la inminente intervención del penal, secuestraron a la visita, siendo al menos 11 mil personas entre presos y familias que estaban adentro. Franklin Masacre publicó varios vídeos que se hicieron virales en las redes sociales y mostraba a los niños que estaban adentro, así como a los enfermos por tuberculosis.

Alertaban sobre una masacre por parte del Ministerio de Asuntos Penitenciarios. Con el pasar de los días, más de 4 mil presos escaparon y poco a poco cedieron hasta que los líderes se entregaron. La PGV fue desalojada por completo y en medio de las revisiones, autoridades localizaron una fosa común en la que encontraron más de 20 cadáveres, muertes que fueron atribuidas a Franklin Masacre.

El Ministerio Público a la salida de este pran del penal lo imputó por la presunta comisión de los delitos de tráfico ilícito de armas y municiones, de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, homicidio intencional calificado por motivos fútiles, asociación para delinquir agravada, intimidación pública y lesiones intencionales graves, fue enviado a la cárcel de Puente Ayala, junto a El Ratón, pero no fue recibido por los mismos internos por lo que fue nuevamente trasladado a 26 de Julio, penal con régimen penitenciario de Guárico y el 10 de diciembre del 2016 se le hizo un nuevo traslado esta vez a Lara, llegó a Fénix, lugar donde cumplió un año y estuvo hasta la madrugada de ayer.

DC | El Impulso

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lea también

Le puede interesar además

Loading...

Tu opinión vale...