Contrasentidos (2/2), por Raúl Parra (@RaulParraT)

La pasada semana descubrimos que los contrasentidos expuestos en la Biblia representan verdades profundas y pertinentes para la salvación eterna de tu alma y tu calidad de vida sobre la tierra. Comenté acerca de los contrasentidos del gozo y la paz, así como del poder. He aquí otros, determinantes para tu viaje exploratorio de fe:

III. El contrasentido de la provisión

 

Confiar en Jesucristo significa llegar a entender lo que es no tener nada y, sin embargo, poseerlo todo; ser vulnerable o necesitado en alguna área de tu vida, pero a la vez dar riquezas espirituales a otros. Pablo, el prolijo escritor bíblico, expresó: …Somos pobres, pero damos riquezas espirituales a otros. No poseemos nada, y sin embargo, lo tenemos todo. (1) Una de las fortalezas de la fe en Jesús es la seguridad de tenerlo a Él. Que Dios esté con nosotros es garantía de provisión integral para las más caras necesidades humanas.

 

IV. El contrasentido del perdón

 

Pablo además advierte: Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga. (2)  Si has creído en Jesucristo o decides hacerlo hoy podrás tener la bondad y la entereza para bendecir al que te maldice, para no devolver mal por mal, para rechazar la filosofía del ojo por ojo y diente por diente.

 

El planeta no toleraría de forma permanente una cultura de venganza; ya que esta, de perpetuarse, nos llevaría a concluir: Ojo por ojo y el mundo quedará ciego. Hagamos que la cultura del perdón, la oportunidad restauradora y la gracia asombrosa de Dios prevalezcan, mucho más en una Venezuela atomizada que clama por rompimiento de facturas y reconciliación social.

 

V. El contrasentido de la vida

 

El recolector de impuestos Mateo se refirió a lo que Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme. Si tratas de aferrarte a la vida (a los deseos egoístas de tu alma), la perderás, pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás. ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma? ¿Hay algo que valga más que tu alma? (3)

 

La paradoja de la vida impele al cristiano a buscar mayor integridad y altruismo, a desaferrarse de sus inclinaciones egoístas, de sus bienes materiales o de su dinero. En esto estaría pensando el santo de Asís cuando dijo que: Dando es como recibimos y muriendo es como nacemos a la vida eterna.

 

Esta contradicción de la vida también impele al escéptico, al religioso, al intelectualista, a quien todo lo racionaliza, a dejar de aferrarse patológicamente a argumentos vacuos, fútiles, que hasta hoy le han mantenido distante de Dios. Intentando ganar el mundo entero o parte de lo que este le ofrece, estas personas corren el riesgo de perder su propia alma y con ello arruinar su vida

 

Dios te pregunta hoy: ¿Hay algo que valga más que tu alma? Tanto vales tú que ¡Él te asignó como precio la vida de Jesucristo! Ríndete a Dios y encuentra descanso para tu alma.

 

2 Corintios 6:10b (NTV) ; Romanos 12:14 (NTV)  ; Mateo 16:24-26  (NTV)

 

DC / Raúl Parra / rlpt10@yahoo.es / @RaulParraT

 

 

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