
Carlos Julio Rojas, periodista y defensor de derechos humanos, fue liberado el 14 de enero tras pasar 638 días en El Helicoide, sede del Sebin. Rojas denunció haber sufrido torturas psicológicas, aislamiento, y condiciones inhumanas durante su detención.
A pesar de una advertencia judicial que le prohibía hablar con la prensa, Rojas decidió romper el silencio. En entrevista con NTN24, relató las violaciones a sus derechos y las irregularidades en su caso. Aseguró que, a pesar de todo, su dignidad lo mantuvo libre, afirmando: “La dignidad me hizo libre y no lograron doblegarme”.
Rojas fue arrestado el 15 de abril de 2023 y acusado de magnicidio y terrorismo, cargos que considera infundados y basados en testimonios falsos. Relató que durante sus primeros diez días como detenido, estuvo esposado continuamente, y que las autoridades intentaron forzarlo a grabar una confesión.
El periodista también reveló que pasó 70 días sin ver la luz del sol, recluido en celdas de castigo, llamadas “tigritos”, en condiciones extremas. Aseguró haber estado cuatro meses sin contacto con su familia y sin acceso a medicamentos necesarios para su salud.
Rojas reportó un intento de agresión física por parte del subdirector del centro de detención, quien le levantó la mano en una ocasión, ignorando su condición de preso de conciencia según Amnistía Internacional.
Pese a las amenazas, Rojas mantuvo su labor de denuncia desde prisión, afirmando que “elevar la voz no es un delito”. Agradeció a diversos organismos y personas que apoyaron su caso, y concluyó destacando la necesidad de seguir luchando por la libertad de otros presos políticos en Venezuela.
DCN/Agencias