Oswin J. Barrios | Finanzas Digital
En febrero de 2026, el crudo Merey, la referencia venezolana ante la OPEP, registró un aumento significativo en su precio, alcanzando los 52,31 dólares por barril. Esto representa un incremento de 9,10 dólares en comparación con enero, cuando cerró en 43,21 dólares. Este repunte lleva el precio a niveles similares a los de septiembre de 2025 y septiembre de 2024, aunque aún por debajo de estos.
El aumento mensual de febrero fue del 21%, el más elevado desde mediados de 2023 y marca un quiebre en la caída que ha estado presente desde agosto de 2025. De ese mes a enero de 2026, el Merey sufrió una caída acumulada de 13,01 dólares, pasando de 56,22 a 43,21 dólares, su nivel más bajo desde 2020. La recuperación en febrero revierte casi el 70% de esa pérdida.
En comparación con el mismo mes del año anterior, cuando el Merey alcanzaba los 64,96 dólares, la cifra actual refleja una reducción interanual de 12,65 dólares, equivalente a un –19,4%. No obstante, la mejora reciente sugiere un posible cambio en tendencia al finalizar el segundo semestre de 2025.
El precio de febrero se acercó a los niveles de septiembre de 2025 (55,29 dólares) y septiembre de 2024 (54,91 dólares), que han sido hitos en el comportamiento del crudo venezolano. A pesar de no alcanzar aún aquellos umbrales, la brecha se ha reducido de manera significativa con este aumento.
El rendimiento del Merey en 2026 será fundamental para evaluar la recuperación del mercado petrolero en el país, tras un 2025 marcado por precios en descenso y un cierre en mínimo histórico.
DCN/Agencias