
En diciembre de 2025, la inflación anual en la eurozona se ubicó en 2,0%, una ligera disminución en comparación al 2,1% de noviembre, de acuerdo con la estimación preliminar de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Este resultado se aproxima al objetivo del Banco Central Europeo (BCE), aunque las variaciones en los precios revelan tensiones en sectores importantes.
El análisis muestra que los servicios siguen siendo el principal impulsor de la inflación, con un incremento del 3,4%, muy similar al 3,5% del mes anterior. Por su parte, los precios de alimentos, alcohol y tabaco aumentaron a 2,6%, en comparación con el 2,4% de noviembre, mientras que los bienes industriales no energéticos descendieron a 0,4%.
La mayor contribución a la disminución de la inflación provino del sector energético, que registró una caída de 1,9%, ampliando la contracción respecto al 0,5% del mes anterior.
Este panorama muestra una mezcla de factores: la reducción en los precios de la energía ha contenido el índice general, pero el crecimiento continuo en servicios y alimentos pone en riesgo los esfuerzos del BCE por mantener la estabilidad de precios.
El dato preliminar de diciembre se confirmará en las próximas semanas, pero ya indica que la inflación se aproxima al umbral del 2%, considerado por el BCE como referencia para la estabilidad. No obstante, la presión en sectores de consumo básico y servicios sugiere que la política monetaria deberá encontrar un equilibrio entre fomentar el crecimiento y evitar un nuevo aumento en la inflación.
DCN/Agencias