
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, cuestionó este jueves la resolución de la Unión Europea de abandonar el gas ruso, incluso en el contexto de un posible acuerdo de paz en Ucrania. Según Peskov, descartar el gas a través del gasoducto Nord Stream refleja una estrategia errónea, especialmente ante la actual crisis económica que vive Europa.
Peskov argumentó que renunciar a los hidrocarburos rusos significa renunciar a uno de los pilares que durante años ha sustentado la competitividad industrial y la prosperidad en Europa, que es el acceso a recursos energéticos a precios bajos. Afirmó que la postura de la UE es poco acertada, ya que, a pesar de tener una gran economía y recursos, enfrenta un deterioro económico.
Citando el caso de Alemania, Peskov mencionó que muchos ciudadanos allí se encuentran en condiciones que les son nuevas y desafiantes. Dijo que algunos alemanes no estaban acostumbrados a salir de su zona de confort y ahora se ven obligados a hacerlo.
Peskov enfatizó que el suministro de gas natural ruso a bajo costo ha sido crucial para el desarrollo europeo y acusó a los gobiernos de la UE de perjudicar sus propios intereses al romper relaciones comerciales que favorecían este modelo. En sus palabras, “se están cortando la rama sobre la que estaban sentados”, al referirse a la reducción de dependencia energética de Moscú, a la que califica de falta de previsión.
El portavoz también criticó el compromiso de varios países europeos de no volver a comprar energía rusa. Argumentó que una renuncia permanente es poco práctica en la dinámica internacional, donde las circunstancias pueden cambiar. Reiteró que el término “nunca” no es adecuado para describir las relaciones entre estados, ya que limita las opciones futuras.
Estas declaraciones llegan en un contexto donde la UE planea eliminar gradualmente las importaciones de gas ruso. La Comisión Europea ha afirmado que no volverá a importar gas de Rusia, incluso si se logra un acuerdo de paz en Ucrania. Para 2027, se espera que la UE culmine con todas las importaciones de gas ruso, comenzando con la desconexión del gas natural licuado y culminando en septiembre de ese año.
DCN/Agencias