
El 17 de octubre de 2026, se registraron violentos enfrentamientos en Bolonia, Italia, durante protestas contra el aumento del costo de la vida. Las manifestaciones se extendieron a otras ciudades del norte, como Milán y Turín, resultando en decenas de heridos y más de 200 detenidos, según medios italianos.
Este 20 de octubre, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, se pronunció sobre los disturbios, atribuyéndolos a lo que describió como una «guerra híbrida» que se impulsa desde el exterior, utilizando herramientas no convencionales como redes sociales y plataformas de video. En su intervención en un foro militar, Crosetto enfatizó que los recientes acontecimientos en Milán y otras ciudades son distintos de los de épocas pasadas y subrayó que involucran a un amplio espectro de jóvenes, no solo a aquellos de origen migrante.
El ministro sugirió que el fenómeno refleja una «contraeducación» que ha influido en la visión del mundo de estos jóvenes. Destacó que si una parte significativa de la juventud se involucra en las protestas, es indicativo de una problemática más profunda relacionada con los valores y puntos de referencia que podrían estar en conflicto con las normas democráticas.
Las protestas del fin de semana en Milán incluyeron actos de vandalismo y saqueos, lo que llevó a las autoridades a convocar una reunión de emergencia. La primera ministra, Giorgia Meloni, anunció que se presentarán medidas para abordar a quienes aprovechan estas manifestaciones legítimas para provocar caos y violencia. Entre las medidas anticipadas se encuentran el endurecimiento de las leyes relacionadas con la violencia en protestas, como la detención obligatoria para quienes causen destrozos y nuevas restricciones a las concentraciones de manifestantes. La Liga, liderada por Matteo Salvini, también ha propuesto restricciones en la concesión de ciudadanía a menores extranjeros al cumplir 18 años.
Estas acciones reflejan la preocupación del gobierno italiano ante el resurgimiento de la violencia en las manifestaciones juveniles, que ha tomado un giro más agresivo en los últimos días.
DCN/Agencias