
Más de 2.000 personas fueron detenidas durante las protestas masivas del sábado 17 de octubre de 2026 en Francia, según el ministro del Interior, Laurent Nuñez. Las manifestaciones, que estallaron en varias ciudades, se dieron en el contexto de la creciente insatisfacción por la situación de la educación pública, el alto costo de la vida y la violencia policial.
La Asociación de Alcaldes de Francia (AMF) emitió un comunicado donde condenó de manera firme los ataques a los Ayuntamientos y edificios públicos durante las protestas. Según la AMF, estas acciones no solo afectan a las instituciones, sino que también representan un ataque grave a las libertades públicas de todos los franceses. La organización hizo un llamado a la solidaridad con las ciudades que han enfrentado disturbios, incluyendo París, Lyon, Marsella, y otros municipios donde se registraron altercados.
La asociación resaltó la importancia de restaurar el orden público y proteger las libertades civiles, enfatizando que la violencia observada durante las protestas superó lo que se considera aceptable, a pesar de que la mayoría de las manifestaciones transcurrieron de manera pacífica.
En respuesta a la violencia, la AMF instó a los alcaldes a organizar actos de apoyo el lunes 19 de octubre para expresar solidaridad con las comunidades afectadas. Además, las autoridades locales reconocieron el trabajo de las fuerzas del orden y el personal de emergencia durante este periodo tenso.
El gobierno francés, por su parte, también condenó el «desorden» y la violencia que caracterizaron las protestas. Durante estos eventos, casi 2.400 personas fueron arrestadas y más de 500 agentes de policía resultaron heridos. Las manifestaciones se desarrollaron en medio de un clima de frustración social y económica, resaltando la urgencia de un diálogo sobre las inquietudes planteadas por los ciudadanos.
DCN/Agencias