
Un fuerte terremoto, con magnitud estimada entre 7,6 y 8,0, sacudió Panamá con epicentro en la zona sur-suroeste, cerca de Tonosí. El movimiento telúrico se reportó a una profundidad de 33 kilómetros y generó desalojos preventivos en la capital, así como interrupciones parciales en los servicios públicos. Además, el Gobierno nacional decidió suspender las clases y la actividad en instituciones oficiales.
Los informes de organismos de emergencia y protección civil indican que el sismo provocó daños estructurales en edificios históricos, así como en viviendas e iglesias en varias provincias. También se registraron múltiples réplicas, alcanzando magnitudes de hasta 6,4. Debido a la magnitud del evento sísmico, agencias internacionales de monitoreo emitieron alertas sobre la posibilidad de oleaje anómalo y tsunamis en las costas del Pacífico centroamericano.
DCN/Agencias